Historia de Roma

Coliseo de Roma

En sustitución del rey, el pueblo elegía anualmente a dos magistrados, o pretores, que más tarde se llamarían cónsules, limitando así el poder a un gobierno dual y evitando el peligro de autocracia. Durante esta época toma mayor fuerza el Senado, que ya era órgano consultor de la monarquía, y se permitió la entrada en él de los plebeyos.
El Senado romano se dedicó a una política expansionista. Siendo ya por aquella época la potencia hegemónica del Lacio, con la ayuda de sus aliados luchó contra Etruscos, Volscos y Ecuos. En 266 los romanos eran los amos de toda Italia.
En 264 a. C., comienza una de las luchas más grandes de las que enfrentó a Roma contra otros reinos, la lucha contra Cartago, ciudad del norte de áfrica. Se originó como una lucha por la posesión de Sicilia. Tras algunas derrotas, los romanos obtuvieron una gran victoria en las islas Egates, al oeste de Sicilia en 242 a. C. Un aņo más tarde la guerra terminó con la cesión a Roma del territorio cartaginés de Sicilia. Poco después se haría con Corsica y Sardinia (Córcega y Cerdeņa), ambas territorio cartaginés.
Tras algunos períodos intermedios de paz y duras batallas por el control de la Península Ibérica, la presencia de Aníbal en Italia lleva al general romano Publio Cornelio Escipión a partir hacia el norte de áfrica para tratar de obligar al general cartaginés a enfrentarse con él lejos de Roma. El regreso de Aníbal fue para encontrarse con la mayor derrota de su vida. En 202 a. C., en Zama, con un ejército mayor pero compuesto principalmente por reclutas, Aníbal cayó derrotado. El coste del fin de la guerra para Cartago fue enorme. La cesión del resto de sus territorios de Hispania, entrega de su flota y una enorme indemnización. Desde entonces nadie disputó el control del Mediterráneo Occidental a Roma.
Roma continuó su expansión también hacia el Este, conquistando Grecia y el Asia menor. Sin embargo, la mayor victoria de Roma fue comprender y asimilar la gran cultura griega que, fusionándose con la romana, daría al mundo grandes poetas, historiadores y artistas. En el 146 a.C. Cartago era destruida y la zona pasaba a ser provincia romana.
La inmensidad de los territorios que controlaba el Senado, dio lugar a las primeras disputas entre personajes ambiciosos que tratarían de hacerse con el poder. Mario y Sila comenzaron una transición hacia un poder personal que culminaría con la acumulación de todos los poderes en la persona de Octavio Augusto, primer emperador de Roma.

Dominios de Roma en el siglo I a. C.